Datos claves
La crisis sanitaria que encendió la marcha en defensa de la salud pública
El reclamo federal expuso una radiografía crítica del sistema sanitario: menos acceso a medicamentos, demoras en PAMI, hospitales con más demanda, caída de coberturas, alerta por vacunas, salud mental, discapacidad y recortes presupuestarios.
La Marcha Federal en Defensa de la Salud Pública no fue solo una protesta sectorial. Fue, sobre todo, la expresión visible de un deterioro más profundo: un sistema sanitario cada vez más exigido, con menos recursos, más demanda social y crecientes dificultades para garantizar atención, medicamentos, vacunas y prestaciones básicas.
La movilización reunió a trabajadores de la salud, organizaciones sociales, sindicatos, agrupaciones de pacientes y distintos sectores vinculados al sistema público. La convocatoria tuvo como eje el rechazo a las políticas de ajuste y desfinanciamiento del Gobierno nacional, pero el reclamo excede la foto de la marcha: apunta a una crisis que atraviesa hospitales, centros de atención primaria, programas nacionales, PAMI, discapacidad, salud mental y campañas de prevención.
1. Menos acceso a medicamentos
Uno de los puntos más sensibles es el acceso a remedios esenciales. El programa Remediar tiene como finalidad garantizar medicamentos a través de su distribución directa a centros de salud. Según los sectores convocantes, su cierre o desfinanciamiento afecta especialmente a quienes dependen del primer nivel de atención para tratar enfermedades frecuentes o crónicas.
2. PAMI bajo presión
El reclamo también alcanza al PAMI. Las organizaciones denunciaron demoras en turnos, dificultades para acceder a medicamentos, deudas con prestadores y restricciones en prestaciones. El problema impacta de lleno en jubilados y pensionados, pero también presiona sobre hospitales públicos y centros de salud, que terminan absorbiendo parte de esa demanda.
3. Vacunas y enfermedades prevenibles
La vacunación aparece como otro frente crítico. El Boletín Epidemiológico Nacional informó 274 casos de coqueluche en lo que va de 2026 y señaló que las cifras actuales superan las registradas para el mismo período en los últimos siete años. El informe oficial también advirtió sobre la necesidad de fortalecer la vacunación de calendario, mejorar la captación activa y reducir desigualdades entre jurisdicciones.
4. Indicadores vitales en alerta
Los datos oficiales muestran señales sensibles. La tasa de mortalidad infantil pasó de 8,0 en 2023 a 8,5 cada 1.000 nacidos vivos en 2024. La razón de mortalidad materna también subió: de 3,2 en 2023 a 4,4 cada 10.000 nacidos vivos en 2024. Estos indicadores no permiten atribuir una causa única, pero sí marcan un escenario sanitario que requiere atención.
5. Hospitales públicos con más demanda
El hospital público aparece como el último sostén del sistema. En la provincia de Buenos Aires, el ministro Nicolás Kreplak afirmó que la situación es “muy grave y crítica”, con más internaciones en hospitales públicos y alta ocupación de camas de terapia intensiva en el conurbano. También sostuvo que más de la mitad de las personas internadas tiene obra social, pero recurre al hospital público por cierres de clínicas o falta de capacidad de atención.
6. Trabajadores de salud sobrecargados
La crisis también golpea a quienes sostienen el sistema. Médicos, enfermeros, residentes, técnicos, administrativos y personal de apoyo enfrentan más demanda, salarios deteriorados y condiciones laborales más exigentes. Según los reclamos, el hospital público recibe cada vez más pacientes, pero no necesariamente más recursos para atenderlos.
7. Discapacidad y prestaciones interrumpidas
Las organizaciones también denunciaron restricciones y demoras en discapacidad. El reclamo apunta a pagos atrasados, interrupciones de terapias, problemas con prestadores y dificultades para sostener tratamientos y traslados. En estos casos, el impacto no es abstracto: una demora administrativa puede significar la suspensión de una prestación esencial.
8. Salud mental
La salud mental completa otro eje del reclamo. Los sectores movilizados advirtieron por falta de recursos, intentos de modificación de la ley, situación de hospitales especializados y vaciamiento de dispositivos públicos. El caso del Hospital Bonaparte aparece mencionado como uno de los símbolos de esa preocupación.
9. Recorte presupuestario
El ajuste presupuestario funciona como telón de fondo. Las organizaciones denunciaron un recorte adicional de más de 63 mil millones de pesos en partidas vinculadas al sistema público de salud, con impacto sobre medicamentos, insumos, prevención, vacunas, cáncer y organismos sanitarios.
10. Salida de la OMS
La decisión de retirar a la Argentina de la Organización Mundial de la Salud también fue incluida entre los reclamos. Para los sectores movilizados, la medida debilita la cooperación sanitaria internacional en un momento en que la vigilancia epidemiológica, la prevención y la respuesta ante emergencias requieren mayor coordinación.
En conjunto, los puntos muestran una misma tendencia: la salud pública recibe más demanda social mientras enfrenta menos capacidad de respuesta. La crisis se expresa en los hospitales, pero empieza antes: en el acceso a medicamentos, en la vacunación, en las prestaciones, en el PAMI, en la discapacidad, en la salud mental y en las condiciones de trabajo de quienes atienden.



