Hito comercial
La UE aprobó el acuerdo con el Mercosur: eliminarán aranceles sobre más del 90% productos
Tras más de 25 años de negociaciones, la UE aprobó este viernes el acuerdo con el Mercosur, lo que allana el camino a la creación de la mayor zona de libre comercio del mundo, con varias cláusulas diseñadas para calmar la oposición de los agricultores europeos.
Los países de la Unión Europea dieron finalmente luz verde al acuerdo comercial con el Mercosur, el mayor pacto de libre comercio firmado por los 27 en su historia, luego de más de 25 años de negociaciones. Con esta aprobación, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, quedará habilitada para viajar a Paraguay y firmar el texto, que luego deberá ser ratificado por el Parlamento Europeo, según informó RFI.
La importancia del nuevo acuerdo se emparenta con el significativo mercado que abrirá, ya que engloba a más de 700 millones de consumidores y eliminará aranceles sobre más del 90% de los productos comercializados entre ambos bloques.
La decisión fue adoptada en una reunión de embajadores en Bruselas y permitió destrabar un proceso que se encontraba empantanado por las resistencias de varios Estados miembros. Aunque no hubo unanimidad, la mayoría de los países respaldó el pacto, lo que fue suficiente para avanzar, de acuerdo con fuentes diplomáticas citadas por AFP.
Apoyos clave y votos en contra
El acuerdo logró superar la oposición liderada por Francia, donde el rechazo atraviesa a gran parte del arco político por el impacto que el tratado podría tener sobre su sector agrícola. También votaron en contra Irlanda, Polonia y Hungría, según consignó AFP.

Un factor decisivo fue el cambio de posición de Italia, que en diciembre había frenado el avance del acuerdo y esta vez terminó apoyándolo tras la incorporación de nuevas salvaguardas para proteger a los agricultores europeos, señaló RFI. Alemania y España se mantuvieron entre los principales impulsores del pacto.
Salvaguardas agrícolas y fondos de apoyo
Para destrabar resistencias internas, Bruselas incorporó mecanismos específicos de protección.
De acuerdo con RFI, la Comisión Europea se reservó el derecho de suspender las ventajas comerciales en caso de un aumento significativo de importaciones desde Mercosur o de una caída sostenida de los precios agrícolas en Europa.
Además, se propuso un refuerzo de los fondos destinados a los agricultores europeos, con acceso anticipado, y mayores exigencias vinculadas al uso de agroquímicos.

En la misma línea, AFP detalló que el acuerdo contempla la creación de un fondo de crisis agrícola por 6.300 millones de euros y cláusulas de salvaguarda que permitirán suspender aranceles preferenciales si las importaciones generan un perjuicio grave.
Un mercado de más de 700 millones de personas
Según AFP, el tratado dará lugar a un mercado de más de 700 millones de consumidores y eliminará aranceles sobre más del 90% de los productos comercializados entre ambos bloques.
La Comisión Europea estima que las empresas del bloque ahorrarán unos 4.000 millones de euros anuales en aranceles, impulsando especialmente las exportaciones de vehículos, maquinaria, vinos y licores hacia América Latina. El acuerdo fortalecerá los vínculos comerciales de la UE con Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay, los cuatro países que integran Mercosur.
Bruselas defendió el acuerdo no solo por su impacto económico, sino también por su valor estratégico. En un escenario global marcado por tensiones comerciales, proteccionismo y competencia geopolítica, la Comisión considera al pacto con Mercosur una señal en favor del multilateralismo, destacó AFP.
En esa línea, RFI subrayó que la aprobación se da en un contexto internacional sensible, con un Donald Trump fortalecido políticamente y con aspiraciones de reforzar la influencia de Estados Unidos en el continente americano, lo que llevó a la UE a acelerar el cierre del acuerdo para afianzar su presencia en la región.
Los pasos que vienen en el acuerdo Mercosur - Unión Europea
Tras el aval político de los Estados miembros, el acuerdo deberá ser firmado formalmente en Paraguay y luego debatido y votado por el Parlamento Europeo. Si supera esa instancia, entrará en vigor de manera gradual y marcará un punto de inflexión en la relación comercial entre Europa y el Cono Sur, en un momento de reconfiguración del comercio global.



