Máxima tensión
Irán amenazó con atacar las bases de EEUU si Trump ordena bombardeos contra el régimen persa
Frente a lo que parece una inminente ofensiva de Washington en apoyo a las masivas manifestaciones de protesta en el país asiático, que dejaron más de 3.400 muertos, Teherán cerró cinco horas su espacio aéreo.
Lejos de detenerse, la tensión entre Estados Unidos e Irán escaló este miércoles con el cierre del espacio aéreo y las declaraciones del general de brigada Aziz Nafizardeh, ministro de Defensa del régimen de Alí Jamenei, quien amenazó con atacar las bases del país norteamericano en la región si Washington lanza una ofensiva contra la República Islámica. El anuncio se enmarca en un intercambio verbal de alta temperatura que ya incluyó la advertencia de la nación persa de responder "con más decisión a cualquier acto de agresión" hasta "la última gota de sangre".
La reacción no se limitó a la retórica. Qatar confirmó la salida de "algunos efectivos" de la base aérea de Al Udeid, la mayor instalación estadounidense en Oriente Medio situada cerca de Doha. El comunicado oficial situó la medida en el contexto de las tensiones regionales, evitando referirse explícitamente a la escalada entre Irán y Estados Unidos, pero subrayando la necesidad de precaución ante la inestabilidad.
En Washington, Donald Trump manifestó públicamente que le habían informado sobre una disminución en las muertes derivadas de la represión de las protestas en Irán y afirmó no tener constancia de planes para ejecuciones masivas.

Algunos medios internacionales informaron este miércoles que es inminente un ataque estadounidense contra el régimen, cuya represión a las protestas sociales que se desarrollan desde fines de diciembre en 25 de las 31 provincias del país causaron "un mínimo de 3.428 muertos", según la ONG Iran Human Rights.
El propio presidente de Estados Unidos alentó el martes a la población iraní a "seguir protestando" y a "tomar las instituciones" del régimen teocrático.
António Guterres, secretario general de las Naciones Unidas, reiteró este miércoles que la ONU aún no dispone de una cifra propia y verificable sobre las víctimas mortales de las protestas en Irán, además de calificar de "horribles" las estimaciones difundidas hasta ahora.
El portavoz de la ONU, Stéphane Dujarric, subrayó la preocupación por la violencia contra manifestantes y urgió a las autoridades iraníes a garantizar el derecho a protestar pacíficamente. También recordó que la presencia del personal de la organización en Irán está orientada principalmente a labores humanitarias y de desarrollo, lo que complica la verificación independiente de los sucesos en el terreno.
Según el experiodista francés, la ONU busca programar contactos con las autoridades iraníes lo antes posible para clarificar la situación y acceder a información fiable. La organización cuenta en el país con 46 funcionarios internacionales y más de 400 nacionales, una capacidad limitada para el tipo de verificación y monitoreo que exige una crisis de esta naturaleza.
En contraste, Iran Human Rights, además de reportar al menos 3.428 manifestantes muertos en los primeros 18 días de protestas, aludió a miles de heridos y más de 10.000 arrestos.



