Tensión
Macron cruzó a Trump con un duro discurso en Davos y pidió activar la “bazuca comercial” de la UE
El presidente francés respondió en el Foro Económico Mundial a las amenazas arancelarias de su par de EEUU y reclamó una reacción firme de Bruselas, porque advirtió que el escenario global avanza hacia “un mundo sin ley”.
El presidente de Francia, Emmanuel Macron, cuestionó este martes a Donald Trump con un duro discurso en el Foro Económico Mundial de Davos y pidió que la Unión Europea (UE) active su mecanismo anticoerción, conocido como la "bazuca comercial". El pronunciamiento llegó tras la amenaza del mandatario estadounidense de imponer aranceles y ante la creciente tensión por el control de Groenlandia.
El jefe de Estado galo advirtió que el escenario global avanza hacia "un mundo sin ley" y reclamó que su continente defienda el multilateralismo frente a presiones unilaterales. "Tenemos herramientas muy poderosas. Debemos utilizarlas cuando no se nos respeta", afirmó.
En ese contexto, Macron instó a no dudar en el uso del instrumento aprobado por la UE a fines de 2023, que aún no fue aplicado, al aludir a la capacidad del bloque para responder a coerciones comerciales impuestas por Trump.

Las declaraciones también se produjeron luego de que el republicano amenazara con aplicar aranceles adicionales del 10% a países europeos que realicen maniobras militares en Groenlandia. Al respecto, el presidente francés sostuvo su apoyo "a un aliado" como Dinamarca.
"El no aceptar pasivamente la ley del más fuerte es esencial, porque conduce a una política del más fuerte y a un enfoque neocolonial", subrayó el Macron. En esa línea, defendió la cooperación internacional en ámbitos como Naciones Unidas, el G7 y otros foros multilaterales.
En Davos, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, también alertó que imponer aranceles entre aliados históricos sería "un error", especialmente tras el acuerdo que fijó un arancel general del 15% para bienes europeos en Estados Unidos.
El francés cerró su intervención con un llamado a "reforzar" la soberanía y la autonomía estratégica del bloque europeo. Mientras tanto, las tensiones comerciales y geopolíticas con Washington quedaron en el centro de la agenda internacional, a la espera de definiciones concretas por parte de ambas potencias.



