Boxeo
Le voló la peluca de una trompada, la intensa pelea entre Ibeh y Miller se volvió viral
Un episodio inesperado durante un combate en el Madison Square Garden alteró el desarrollo de la noche, en la que finalmente terminó ganando el boxeador de Brooklyn.
Jarrell Miller volvió a quedar en el centro de la escena durante una velada de boxeo ante el nigeriano Kingsley Ibeh en el Madison Square Garden, cuando un golpe recibido en el segundo asalto provocó un desopilante episodio: se le desprendió la peluca al peleador oriundo de Brooklyn tras una ráfaga de golpes. Rápidamente se volvió viral en las redes.
Tras una serie de impactos directos al rostro, el accesorio capilar que llevaba Miller comenzó a desprenderse parcialmente. La situación generó sorpresa en el público presente, aunque al árbitro no se le movió un pelo ante la escena y decidió darle continuidad al desarrollo del combate.
El llamativo momento se produjo al inicio del tercer asalto, en una contienda muy reñida, cuando el boxeador se levantó de su esquina, se tocó la cabeza y terminó retirando el falso pelo ante miles de espectadores. Luego de sostenerlo brevemente, lo arrojó hacia la tribuna, lo que provocó reacciones inmediatas en el estadio.
A pesar del episodio, la pelea continuó con normalidad y se resolvió por decisión dividida a favor de Miller. Un juez otorgó el fallo a Ibeh por 96-94, mientras que los otros dos marcaron 97-93 en favor del púgil estadounidense ante el nigeriano.
"Llegué a casa de mi madre y vi unas botellas de champú en la mesa. Me lavé con eso y era como lejía de amonio. Se me cayó todo", explicó el pugilista sin pelos en la lengua tras el combate, al tiempo que le restó dramatismo al episodio. Según contó, el golpe recibido durante la pelea terminó de exponer su problema en la ducha, algo que tomó con humor después de que las tarjetas lo decretaran como ganador de la contienda.
El triunfo significó un nuevo paso en el regreso de Miller al ring, luego de una etapa marcada por sanciones y resultados irregulares. Sin embargo, la escena ocurrida durante el combate eclipsó lo estrictamente deportivo y se convirtió en la imagen más recordada de la noche.



