Tensión
Trump sugirió una "toma amistosa" de Cuba en medio de la severa crisis energética que atraviesa la isla
El presidente de Estados Unidos lanzó desde la Casa Blanca una controvertida declaración sobre el país caribeño, mientras crece la presión económica y diplomática, y se agrava la situación humanitaria.
"Quizás hagamos una toma amistosa" de Cuba, aseguró este viernes Donald Trump en diálogo con los periodistas en la Casa Blanca antes de viajar a Texas para participar de un acto oficial y en el que volvió a insistir en que su Gobierno negocia con el de Miguel Díaz-Canel.
"Están hablando con nosotros, no tienen dinero ni nada", sostuvo el presidente de Estados Unidos al aludir a las graves dificultades económicas y energéticas que atraviesa la isla.
"Quizás tengamos una toma de control amistosa. Podríamos muy bien terminar teniendo una toma de control amistosa de Cuba. Después de muchos, muchos años, hemos tenido muchos años de lidiar con Cuba. Vengo escuchando hablar de Cuba desde que era pequeño. Están en grandes problemas", reiteró.
Las palabras del republicano llegan en un contexto de fuerte presión sobre La Habana, luego del decreto firmado semanas atrás que amenaza con sanciones comerciales a los países que suministren petróleo a la isla. La medida profundizó la escasez de combustible y agravó los prolongados cortes de energía que afectan a la población cubana.
En paralelo, 45 organizaciones religiosas y de derechos humanos enviaron una carta a los 435 miembros de la Cámara de Representantes de Estados Unidos en la que instan al Congreso a presionar a la Casa Blanca para que revierta lo que califican como una política "agresiva" hacia Cuba. En el documento solicitan ampliar la ayuda humanitaria y promover un mayor compromiso económico que mejore la calidad de vida del pueblo cubano.
El escenario se tensó aún más después de que el Tribunal Supremo estadounidense rechazara el mecanismo legal utilizado por la administración Trump para aplicar aranceles bajo la ley de emergencia internacional. Aunque el fallo representó un revés judicial, la amenaza política persiste y ya tuvo consecuencias en la región, como la interrupción de envíos de crudo desde México.
A la crisis energética se suma la interrupción del suministro venezolano, lo que coloca a Cuba ante un panorama crítico. Diversas voces internacionales advirtieron que la combinación de sanciones y falta de combustible podría derivar en un colapso humanitario, con impacto directo en el acceso a alimentos, agua potable y servicios sanitarios.
En medio de este clima de tensión diplomática, un incidente marítimo agravó la situación. Una embarcación registrada en Florida fue interceptada por la guardia costera cubana tras un presunto intercambio de disparos. El hecho dejó cuatro muertos y seis heridos, y es investigado por las autoridades estadounidenses, que solicitaron acceso a los sobrevivientes.



