Ni una menos
Movilizaciones y reclamos en Entre Ríos contra los femicidios y por más prevención
En Paraná, Concordia y Concepción del Uruguay se realizaron marchas y concentraciones para reclamar justicia por las víctimas de violencia machista, exigir políticas públicas de prevención y advertir sobre la gravedad de los femicidios en el país.
A 11 años de la primera movilización de Ni Una Menos, distintas ciudades entrerrianas volvieron a ser escenario de marchas, concentraciones y actos contra los femicidios y la violencia machista. La jornada del 3J reunió a organizaciones feministas, sociales, sindicales, mujeres autoconvocadas, familias y vecinos que salieron a las calles para reclamar justicia, prevención y presencia del Estado.
En Paraná, la movilización comenzó en Plaza 1° de Mayo y avanzó hacia Plaza Mansilla, frente a Casa de Gobierno. Según consignaron medios provinciales, la columna se extendió por más de cuatro cuadras y culminó con la lectura de un documento en el que se advirtió que “los números siguen siendo insoportables”. Allí, las referentes señalaron que entre el 3 de junio de 2015 y el 24 de mayo de 2026 se registraron al menos 3.205 víctimas letales de violencia de género en Argentina, de acuerdo con los datos citados durante la convocatoria.
El reclamo también incluyó la exigencia de declarar la emergencia en materia de violencia de género, fortalecer el presupuesto destinado a prevención y asistencia, garantizar la implementación efectiva de la Educación Sexual Integral y sostener políticas públicas para acompañar a mujeres y diversidades en situación de violencia.
En Concordia, la concentración se realizó en Plaza 25 de Mayo, donde se leyeron documentos, se recordaron víctimas de femicidio y luego comenzó una marcha por el centro de la ciudad. La columna pasó por la zona de la Catedral, la Jefatura Departamental de Policía, Tribunales y finalizó frente al edificio municipal. Durante el recorrido hubo intervenciones artísticas, cánticos y carteles con nombres de víctimas, entre ellas Agostina Vega y Dulce María Beatriz Candia, cuyos casos marcaron parte del clima de la jornada.
También hubo movilización en Concepción del Uruguay, donde vecinos, organizaciones y familias se concentraron en Plaza Ramírez y en la explanada del Centro Cívico. Allí se leyeron textos y reflexiones vinculadas con la fecha, con un mensaje centrado en la necesidad de que toda la sociedad se involucre en la lucha contra la violencia machista.
En paralelo, la abogada María de los Ángeles Petit advirtió sobre el retroceso de las políticas de género y prevención. En declaraciones periodísticas, sostuvo que la conmoción social por casos recientes debe transformarse en una discusión más profunda sobre la respuesta institucional, los protocolos de actuación y el sostenimiento de herramientas de prevención y acompañamiento.
“El sistema está debilitado”, planteó Petit, al remarcar la necesidad de reconstruir políticas públicas específicas y actuar con rapidez ante denuncias o situaciones de riesgo. También señaló la importancia del control ciudadano y del trabajo de organizaciones sociales, colectivos de mujeres y ONG que continúan acompañando a víctimas frente a escenarios de mayor vulnerabilidad.
A once años de aquel primer Ni Una Menos, las movilizaciones volvieron a expresar una demanda que se mantiene vigente: frenar los femicidios, garantizar justicia y fortalecer las políticas de prevención para evitar que nuevas mujeres y diversidades sean víctimas de violencia machista.



