Expectativas
Turismo en alerta: el sector habla de una crisis “peor que la pandemia” y anticipan un verano complicado
Prestadores turísticos describen una fuerte caída de la actividad tras las vacaciones de invierno, mientras desde la Provincia evitan generalizar el diagnóstico. A la retracción del consumo se suma ahora la preocupación por posibles crecidas e inundaciones durante el próximo verano.
El turismo en Entre Ríos atraviesa un escenario complejo. Mientras referentes del sector privado advierten sobre una fuerte caída de la actividad y dificultades crecientes para sostener los establecimientos, desde el Gobierno provincial reconocen problemas en algunos segmentos pero rechazan que pueda hablarse de una crisis generalizada. A ese panorama se suma ahora la preocupación por el impacto que podrían tener las crecidas de los ríos durante la próxima temporada de verano.
Leonardo Schey, integrante de la Cámara Entrerriana de Turismo, aseguró que las últimas vacaciones de invierno fueron “las peores” que recuerda en sus 26 años vinculados a la actividad y describió la situación como “peor que la pandemia”.
Según señaló, numerosos prestadores tienen dificultades para afrontar impuestos, servicios y costos de funcionamiento, pero esta vez sin los programas de asistencia estatal que existieron durante la emergencia sanitaria.
Uno de los principales problemas, sostuvo, es la retracción del consumo de la clase media de Buenos Aires, uno de los principales mercados emisores de turistas hacia Entre Ríos. Schey afirmó que muchas familias que tradicionalmente realizaban dos o tres escapadas al año están endeudadas o redujeron sus viajes.
El dirigente reconoció que hoteles de cuatro y cinco estrellas y algunos complejos termales mantienen mejores niveles de ocupación, pero advirtió que corresponden a otro segmento de público y representan una parte limitada de las plazas disponibles. Por eso cuestionó que esos resultados sean utilizados para describir el comportamiento del conjunto de la actividad turística provincial.
La mirada del Gobierno provincial
El secretario de Turismo de Entre Ríos, Jorge Satto, rechazó establecer un diagnóstico único. “Yo no puedo decir que la situación está bien, ni a la inversa, no se puede generalizar eso”, sostuvo, al señalar que existen realidades diferentes según las localidades, los establecimientos y los públicos a los que apunta cada propuesta.
Satto vinculó las dificultades a un escenario económico más amplio y mencionó sectores como el comercio, la industria, la gastronomía y la hotelería entre las actividades que todavía enfrentan problemas. También señaló cambios en hábitos y modalidades laborales que redujeron movimientos que históricamente alimentaban la ocupación hotelera, como los viajes de profesionales, docentes y viajantes.
El funcionario rechazó además las acusaciones sobre una eventual manipulación de las estadísticas oficiales y aseguró que la Secretaría está dispuesta a revisar sus políticas cuando se detecten problemas concretos.
Preocupación por el verano
A las dificultades económicas se agrega la incertidumbre climática. Consultado por la llegada del fenómeno de El Niño, Satto advirtió que Entre Ríos podría atravesar “prácticamente un verano sin río”, con excesos de precipitaciones, crecidas y sectores costeros inundados.
La Provincia comenzó a trabajar con municipios y prestadores de las costas del Paraná y del Uruguay para anticipar posibles consecuencias. Según explicó Satto, se desarrollan tareas preventivas y mesas de adaptación, mientras la estrategia turística apunta a potenciar alternativas como las termas, los sitios históricos, los parques nacionales y los carnavales si las condiciones meteorológicas afectan las propuestas vinculadas directamente con los ríos.
Así, el sector llega a la segunda mitad del año enfrentando dos frentes simultáneos: una demanda debilitada por la caída del consumo y una próxima temporada de verano que podría verse condicionada por las crecidas.



