USD 878 millones
El Gobierno pagó al FMI a través de una operación mediada por Estados Unidos
Se trató de un vencimiento de intereses que fue cubierto con "DEGs", los cuales Caputo explicó que compró vía Washington. En las últimas semanas se cumplieron obligaciones con otros organismos internacionales y el Ejecutivo nacional desembolsó muchos dólares.
Argentina enfrentó en este comienzo de febrero un vencimiento relevante de intereses de deuda con el Fondo Monetario Internacional (FMI) por Derechos Especiales de Giro (DEG) equivalentes a aproximadamente USD 878 millones. El pago constituyó el primer compromiso financiero del año del Gobierno nacional con el organismo y llegó tras una operación previa que permitió cancelar un endeudamiento con bonistas por USD 4.200 millones a inicios de enero mediante financiamiento de bancos internacionales.
En esta oportunidad, el nuevo compromiso se cumplió mediante la adquisición de esos DEG desde Estados Unidos, en cantidad suficiente para cubrir el desembolso con el FMI.
"El país está simplemente pagando los intereses al FMI. Esos intereses se pagan en DEGs. Si se pagaran en dólares, les transferiríamos directamente los dólares al Fondo, pero como se pagan en DEGs, hay que comprarlos. Se los compramos a Estados Unidos porque son vendedores de DEGs. Una operación común, que se hace a precio de mercado", precisó el ministro de Economía, Luis Caputo.
En este 2026, concretamente hasta el 24 de diciembre, habrá vencimientos ante con el Fondo por un total de 3.218,6 millones de DEGs, que hoy equivalen a cerca de USD 4.683 millones.

La situación de los depósitos del Tesoro en el Banco Central muestra una reducción en los últimos días, ya que según el último dato público de la autoridad monetaria, el saldo del primero en la entidad era de USD 156,2 millones, monto muy lejano a la obligación inmediata con el FMI. De hecho, implica un déficit cercano a los USD 670 millones que debe ser cubierto por otras vías.
El dinero disponible había trepado a USD 349,2 millones, pero cayó tras pagos a otros organismos internacionales. Por eso, desde Hacienda indicaron que esas variaciones obedecen a salidas puntuales por compromisos externos. Ante la proximidad del vencimiento, las alternativas incluyen el uso de DEG adquiridos, la conversión de pesos para comprar dólares al BCRA, o la utilización de saldos en otros bancos públicos, como el Nación.
Sin embargo, la venta de pesos para obtener divisas comprometería la estructura de las próximas licitaciones de deuda en pesos, en un contexto en que las tasas de mercado muestran rendimientos elevados en letras a corto plazo.
Analistas consultados señalaron que, a pesar de la presión temporal, era probable que el Gobierno efectuara el giro "en tiempo y forma", apelando a combinaciones de instrumentos y depósitos para cerrar el hueco. Además, el país espera un desembolso pendiente del propio FMI por USD 1.000 millones, un flujo que aliviaría transitoriamente la posición de caja cuando se concrete.
Finalmente, fuentes con experiencia en la negociación recuerdan que suele existir cierta flexibilidad operativa y periodos de gracia antes de calificar una falta de pago como default formal. Aun así, dada la concentración de vencimientos a lo largo de 2026 y la necesidad de mantener la credibilidad ante los mercados y organismos multilaterales, la coordinación de estas operaciones y la preservación de saldos adecuados será un desafío constante para la gestión económica durante los próximos meses.
En este marco, por el momento no hay fechas exactas de cuándo llegará a Buenos Aires la misión del FMI que llevará a cabo la revisión del estado de situación tras el préstamo de abril del 2025. Durante la participación en el Foro Económico Mundial en Davos, Caputo tuvo un breve intercambio con la titular del FMI, Kristalina Georgieva, que derivó en una publicación de apoyo en la red social X.



